¿Qué es la EPI y cuándo se utiliza? Guía para pacientes
Por Oriol Martínez Picas, fisioterapeuta colegiado (Col. 10224) · Publicado el
La EPI es una técnica de fisioterapia invasiva que aplica una corriente galvánica de baja intensidad directamente sobre un tendón u otro tejido lesionado, guiada por ecografía, para favorecer su reparación.
Cómo funciona
Con una aguja muy fina y el ecógrafo, llegamos al punto exacto del tejido que está mal. La corriente genera una reacción local controlada que, según lo que se conoce hasta ahora, ayuda al organismo a reactivar el proceso de reparación de un tejido que se había quedado estancado.
La ecografía es clave: nos permite ver el tendón, saber dónde pinchar y evitar vasos y nervios.
Para qué lesiones se utiliza
- Tendinopatías que no mejoran con reposo y ejercicio: rotuliana, aquílea, epicondilitis o tendón del hombro.
- Fascitis plantar rebelde.
- Algunos problemas musculares o tendinosos del deportista.
No es un primer recurso para todo el mundo: muchas lesiones mejoran solo con ejercicio bien dosificado. Lo valoramos en la visita.
Qué sentirás
Una molestia tolerable durante unos segundos. En las 24–48 horas posteriores es habitual notar una sensación parecida a las agujetas en la zona.
Cuántas sesiones hacen falta
Depende de la lesión y del tiempo de evolución. Orientativamente, entre 2 y 6 sesiones espaciadas por días o semanas, siempre combinadas con ejercicio progresivo. La EPI no funciona sola: es una parte del plan de readaptación.
Cuándo no se hace
- Embarazo.
- Marcapasos o dispositivos electrónicos implantados.
- Infección activa en la zona o alteraciones importantes de la coagulación.
- Mucho miedo a las agujas: lo hablamos y buscamos alternativas.
Qué dice la evidencia
La EPI es una técnica de uso creciente con estudios que muestran resultados prometedores, pero la evidencia aún es limitada. Por eso te lo explico con honestidad en la visita y no la propongo si no tiene sentido en tu caso.